La regla que impide cobrar una herencia incluso si un jurado penal te declara inocente
En 1882, un adolescente de dieciséis años llamado Elmer Palmer envenenó a su abuelo con arsénico, convencido de que este estaba a punto de cambiar su testamento y dejarlo fuera de la herencia. Fue condenado por el asesinato. Pero cuando reclamó la herencia de su abuelo ante los tribunales civiles, alegando que el testamento seguía siendo perfectamente válido y que la ley no decía en ningún sitio que un asesino no pudiera heredar, el Tribunal de Apelaciones de Nueva York tuvo que resolver un vacío legal real: nada en el Código Civil del estado impedía expresamente que Elmer cobrara su herencia.
El caso, conocido como Riggs v. Palmer (1889), se convirtió en la piedra fundacional de lo que hoy se conoce en todo Estados Unidos como la slayer rule, o "regla del asesino". El tribunal neoyorquino resolvió que, aunque la letra de la ley no lo prohibiera expresamente, ningún tribunal podía permitir que alguien se beneficiara de su propio delito, estableciendo un principio de equidad que después se extendería, de una forma u otra, a prácticamente todo el país (Wikipedia).
Hoy, 47 de los 50 estados han codificado expresamente una versión de esta norma, la mayoría basada en el Código Uniforme de Sucesiones (Uniform Probate Code), que establece que quien mate de forma dolosa e intencionada al causante pierde cualquier derecho sobre su herencia, ya sea por testamento o por sucesión intestada, además de perder cualquier beneficio de seguros de vida, cuentas de jubilación o bienes en copropiedad con la víctima (Kevin C. Martin Attorney at Law). Legalmente, se trata al asesino como si hubiera fallecido antes que su víctima, de modo que la herencia pasa directamente a los siguientes llamados a suceder.
El dato más sorprendente de esta figura es que no requiere, en absoluto, una condena penal firme. La slayer rule opera en el ámbito del derecho civil, no del penal, por lo que el estándar de prueba exigido es mucho más bajo: basta con demostrar el homicidio por "preponderancia de la prueba" —es decir, que resulte más probable que improbable—, el mismo criterio que se usa en una demanda civil por muerte injusta (wrongful death), y no el "más allá de toda duda razonable" que exige un juicio penal (Wikipedia). Esto significa que una persona puede ser absuelta en un juicio penal por falta de pruebas suficientes para ese estándar más exigente, y aun así perder su derecho a heredar si un juez civil considera, con un criterio probatorio menos estricto, que sí mató a la víctima.
Cada estado ha desarrollado matices propios sobre esta regla. Arizona endureció la suya en 2012 tras varios casos muy mediáticos, extendiéndola incluso al homicidio imprudente y permitiendo congelar el patrimonio de la víctima en fideicomiso desde el mismo momento del crimen. Maryland va todavía más lejos: su versión de la norma no solo impide heredar al propio asesino, sino también a los descendientes del asesino a través de él, un efecto que los juristas comparan con la antigua "corrupción de sangre" (corruption of blood) del derecho penal histórico (Wikipedia). Texas, en cambio, mantiene una postura más restringida: su Constitución prohíbe expresamente que una condena penal conlleve la "corrupción de sangre" o la confiscación del patrimonio del condenado, aunque sí existe una excepción específica para los beneficiarios de pólizas de seguro de vida declarados culpables de causar la muerte del asegurado.
La slayer rule en cifras y variantes estatales
| Elemento | Detalle |
|---|---|
| Caso fundacional | Riggs v. Palmer (Nueva York, 1889) |
| Estados con slayer statute codificado | 47 de 50 |
| Estándar de prueba exigido | Preponderancia de la prueba (civil), no "más allá de duda razonable" |
| ¿Requiere condena penal firme? | No necesariamente |
| Efecto legal sobre el asesino | Se le trata como si hubiera premuerto a la víctima |
| Variante más estricta | Maryland (impide heredar también a los descendientes del asesino) |
| Variante más particular | Texas (sin corrupción de sangre general, salvo en seguros de vida) |
Preguntas frecuentes
¿Necesito que el asesino sea condenado penalmente para aplicar la slayer rule?
No necesariamente; basta con que un tribunal civil determine, con un estándar de prueba más bajo que el penal, que la persona mató intencionadamente al causante.
¿Qué pasa si el asesino es absuelto en el juicio penal?
Aun así puede perder su derecho a heredar, porque la slayer rule se aplica en un proceso civil separado, con un estándar de prueba distinto y menos exigente que el penal.
¿Los hijos del asesino pueden heredar en su lugar?
Depende del estado: en la mayoría se trata al asesino como si hubiera muerto antes que la víctima, permitiendo que sus propios descendientes hereden por representación; en estados como Maryland, en cambio, esos descendientes también quedan excluidos de la porción que correspondía al asesino.
¿La slayer rule se aplica también a los seguros de vida?
Sí; en la mayoría de los estados, el asesino tampoco puede cobrar como beneficiario de una póliza de seguro de vida sobre la persona que mató.
¿Existe algo parecido fuera de Estados Unidos?
Sí; Reino Unido tiene un principio similar regulado por la Forfeiture Act de 1982, y el derecho romano-holandés sudafricano recoge una máxima equivalente, conocida como "la mano ensangrentada no hereda".