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A los 25 años heredó 9.000 millones de libras y no pagó ni un penique de impuesto de sucesiones

El 9 de agosto de 2016, Gerald Cavendish Grosvenor, sexto duque de Westminster, murió de forma repentina a los 64 años. Su patrimonio, valorado en unos 9.000 millones de libras, pasó casi íntegramente a su único hijo varón, Hugh Grosvenor, entonces de 25 años, quien de la noche a la mañana se convirtió en el multimillonario más joven del mundo según el índice de Bloomberg (Wikipedia). Bajo las reglas normales del impuesto de sucesiones británico, esa transmisión debería haber generado una factura fiscal de alrededor de 3.600 millones de libras, al tipo estándar del 40%. La factura real fue de cero.

La razón no tiene nada que ver con una excepción legal especial para la aristocracia, sino con una estructura perfectamente disponible, en teoría, para cualquier ciudadano británico con suficiente patrimonio y buen asesoramiento: el fideicomiso (trust). La inmensa mayoría de la fortuna Grosvenor —desde cientos de acres en el corazón de Mayfair y Belgravia, en pleno centro de Londres, hasta la empresa inmobiliaria Grosvenor Group— nunca perteneció legalmente al propio duque como individuo, sino a una serie de fideicomisos familiares de los que él era beneficiario, no propietario directo (The Guardian, vía Wikipedia). Como esos activos nunca formaron parte del patrimonio personal del duque fallecido, tampoco entraron en el cómputo del impuesto de sucesiones al morir.

Hugh Grosvenor se convirtió así en presidente de los fideicomisarios y beneficiario del patrimonio, pero no en su propietario legal, una distinción que a primera vista puede parecer meramente técnica, pero que tiene consecuencias fiscales de miles de millones de libras (Wikipedia). Esto no significa, sin embargo, que esta estructura esté completamente libre de fiscalidad: los fideicomisos discrecionarios de este tipo están sujetos a un cargo periódico del impuesto de sucesiones del 6% sobre el valor de los activos, aplicado cada diez años, en lugar del habitual 40% aplicado una sola vez al fallecer el propietario (LinkedIn - Neil da Costa). Para una fortuna del tamaño de la Grosvenor, ese 6% recurrente sigue suponiendo cientos de millones de libras cada década, pero resulta drásticamente inferior a pagar un 40% de golpe.

El caso reavivó un debate político que ya llevaba décadas latente en Reino Unido: si las grandes fortunas aristocráticas, transmitidas generación tras generación mediante fideicomisos constituidos con mucha antelación, eluden sistemáticamente un impuesto que sí grava con dureza a las familias de clase media que heredan una vivienda sin haber podido planificar nada parecido. The Guardian tituló entonces directamente que la herencia del duque disparaba las peticiones de una reforma fiscal de fondo (Wikipedia, cita a The Guardian). Casi una década después, en 2025, Bloomberg estimaba la fortuna del propio Hugh Grosvenor en unos 9.560 millones de libras, prueba de que la estructura no solo evitó el impuesto en el momento de la herencia, sino que ha seguido protegiendo y haciendo crecer el patrimonio familiar desde entonces.

La herencia del Duque de Westminster en cifras​

DatoDetalle
Fecha de la herenciaAgosto de 2016
Edad del heredero25 años
Valor del patrimonio heredadoUnos 9.000 millones de libras
Impuesto de sucesiones que hubiera correspondido (40%)Unos 3.600 millones de libras
Impuesto de sucesiones efectivamente pagado0 libras
Mecanismo utilizadoFideicomisos familiares (trusts)
Cargo periódico que sí aplica a estos fideicomisos6% cada 10 años sobre el valor de los activos
Patrimonio estimado del duque en 2025Unos 9.560 millones de libras

Preguntas frecuentes​

¿Es ilegal lo que hizo la familia Grosvenor para evitar el impuesto?

No; se trata de una estructura de planificación patrimonial (fideicomisos) completamente legal y disponible, en principio, para cualquiera con el patrimonio y el asesoramiento necesarios para constituirla con suficiente antelación.r

¿Por qué el impuesto de sucesiones no se aplicó si el patrimonio era del duque?

Porque los activos legalmente pertenecían a los fideicomisos, no al duque como persona física; al no formar parte de su patrimonio personal, no entraron en el cálculo del impuesto al fallecer.

¿Los fideicomisos de este tipo no pagan ningún impuesto?

Sí pagan, pero de forma distinta: un cargo periódico del 6% sobre el valor de los activos cada diez años, en lugar de un 40% de una sola vez al fallecer el propietario.

¿Por qué las hermanas del duque recibieron mucho menos que él?

La sucesión del ducado y de buena parte del patrimonio sigue las reglas de la Grosvenor Estate Act de 1933, que restringe la herencia principal a la línea masculina, aunque sus hermanas sí reciben ingresos anuales de otros fideicomisos familiares.

¿Este caso cambió la legislación fiscal británica?

No de forma directa hasta ahora; el caso reavivó el debate público sobre una posible reforma del impuesto de sucesiones para grandes patrimonios aristocráticos, pero la estructura de fideicomisos sigue siendo legal.