La herencia intestada: ¿Cómo se reparte?

La herencia intestada: ¿Cómo se reparte?

¿Acabas de recibir una herencia y tienes muchas dudas sobre el tema? ¿La herencia es testada o intestada? En el siguiente artículo aclaramos las diferencias entre optar a una herencia para la que se ha redactado un testamento, frente aquella “ab intestato”, es decir, sin testamento por parte del fallecido.

Realmente, si un testamento está correctamente redactado y se considera válido, es más sencillo tramitar la herencia. Sin embargo, los casos de herencias sin testamento pueden llevar a importantes complicaciones en lo que respecta al reparto del patrimonio, por lo que es siempre recomendable acudir a abogados especialistas en tramitación de herencias para evitar que el conflicto afecte a las relaciones personales entre coherederos.  

 

CONTENIDO

  1. ¿Qué diferencia hay entre una herencia testada y una herencia intestada?
  2. ¿Cómo se distribuye la herencia cuando hay testamento?
  3. ¿Cuál es el orden de prioridad a la hora de recibir una herencia sin testamento?
  4. ¿Cómo se distribuye la herencia cuando no hay testamento?
  5. ¿Qué hacer si se desconocen los herederos de una herencia sin testamento?

¿Qué diferencia hay entre una herencia testada y una herencia intestada?

El hecho de que una herencia tenga o no testamento, tiene una serie de consecuencias para los herederos, tanto en el orden en el que van a recibir la herencia y en la cuantía de ésta.

 

La herencia testada es la sucesión hereditaria en la que el fallecido ha dejado testamento, es decir, ha dejado constancia de su voluntad. Mediante el testamento, el causante expone el destino que recibirán sus bienes tras su muerte para, así, poder modificar en parte lo que está predeterminado por Ley. En el testamento se puede nombrar herederos, además de los establecidos en la Ley.

Si quieres saber más acerca de qué tipos de testamentos existen y cuál elegir, lee aquí.

Sin embargo, hay muchas ocasiones en las que una persona fallece sin dejar un testamento escrito, bien porque no desea hacerlo deliberadamente o porque no lo tenía previsto a tiempo al momento de fallecer. Este tipo de herencia sería una herencia intestada, también llamada sucesión abintestato.

 

En estos casos, por tanto, es necesario determinar quiénes serán los sucesores de ese patrimonio, y es la Ley quien los designa por defecto, por eso se denominan herederos legales o herederos forzosos.

 

En definitiva, aunque la herencia sea testada, dicho testamento debe cumplir con todos los requisitos legales, porque también se aplicarán los derechos de los herederos forzosos.

 

La diferencia radica, por tanto, en que la designación de herederos legales será un trámite más complicado si se habla de una herencia “ab intestato”, pues habrá que buscarlos al no estar recogidos en un testamento previamente al fallecimiento, y hacer una declaración de herederos vía notario.

 

¿Cómo se distribuye la herencia cuando hay testamento?

La masa hereditaria se divide en tres tercios establecidos en el Código Civil: la legítima, la mejora y el tercio de libre disposición.

La legítima es la parte de la herencia que obligatoriamente se reserva a los herederos forzosos (excepto en los casos concretos de desheredamiento). Es decir, que el testador no puede disponer libremente de esta parte para dejársela a quien desee.

La mejora, es el tercio de la herencia que el causante puede utilizar para favorecer a alguien en concreto, entre los herederos forzosos. Se trataría de una ampliación de la legítima.

La libre disposición, es el tercio de la herencia que el testador, si lo desea, podrá dejar a cualquier persona que considere, sea o no heredero por ley.

No hay que olvidar que también puede haber una herencia intestada si hay testamento pero éste se considera nulo a efectos legales. Es decir, por ejemplo, si no cumple este requisito legal de división en tres partes.

¿Cuál es el orden de prioridad a la hora de recibir la herencia sin testamento?

Cuando pensamos en el reparto de una herencia, la persona que se nos suele venir primero a la cabeza es el cónyuge que se queda viudo. Pareciera ser la persona que más derechos tiene frente al patrimonio del fallecido, precisamente por compartir gran parte de éste a lo largo de su matrimonio. Sin embargo, el Código Civil establece el orden general de llamamientos a la hora de distribuir la herencia de la siguiente manera:

  1. El primer orden en línea recta descendiente son los hijos, tanto matrimoniales como extramatrimoniales: suceden a sus padres y demás ascendientes, con independencia de su sexo o edad. Son herederos por derecho, recibiendo de la herencia a partes iguales. En caso de que uno de los hijos fallezca, los nietos heredarán en  representación suya, dividiéndose la parte que le correspondía al hijo a partes iguales entre ellos.
  2. El segundo orden en línea recta ascendiente son los padres.
  3. El tercer orden sería el cónyuge viudo
  4. El cuarto orden serían los colaterales
  5. El quinto orden sería el Estado

 

¿Cómo se distribuye la herencia cuando no existe testamento?

Ante una herencia sin testamento, los herederos pueden ponerse realmente nerviosos frente al reparto. En primer lugar, porque siempre quedará la duda de cuáles serían los deseos del fallecido frente a la herencia y, en segundo lugar, porque parece que una herencia sin un reparto preestablecido puede traer muchos más conflictos y problemas en el momento de tramitarla.

La ley recoge tres modelos de distribución distintos para estos casos de herencias “ab intestato”.

  1. Por “cabezas”, es decir: reparto en tantas partes como personas están llamadas a suceder. Los parientes de igual grado heredan por partes iguales, a excepción los hermanos de sencillo (con un único progenitor común) y los de doble vínculo (relación de parentesco por parte de padre y madre), pues estos últimos tienen derecho a tomar doble porción de la herencia (Art. 949 CC).
  1. Por “estirpes”. dividiendo la herencia por grupos o series de parientes y tomando cada grupo la correspondiente cuota viril que hubiera correspondido a su causante.
  1. Por último, se puede repartir por “líneas”, dividiendo la herencia en dos partes, un 50% para los parientes de la línea materna y otro para la línea paterna, con independencia del número de personas que compongan cada grupo. Una vez dentro de cada línea, el reparto se hace por cabezas

¿Qué hacer si se desconocen los herederos de una herencia sin testamento?

Son más de los que parecen los casos en los que se deja una herencia sin testamento y, añadido a la complicación que de por sí ya conlleva, se desconoce quiénes son los herederos o la forma de localizarlos.

 

Sería el caso, por ejemplo, de una mujer soltera que fallece dejando un inmueble de su propiedad vacío. En muchas ocasiones los vecinos desconocen si tenía familia alguna, y tienen que hacerse cargo de los gastos de la comunidad que corresponden a ese piso, por lo que se va acumulando una deuda y un descuido del inmueble que no beneficia a ninguno de ellos.

 

Para esas situaciones, existen abogados especialistas en búsqueda de herederos que, mediante genealogía, pueden encontrar aquellas personas que por derecho son herederos de esos bienes, evitando un quebradero y dolor de cabeza tanto a administradores de fincas, como conflictos entre vecinos. En Grupo Hereda contamos con un amplio equipo de genealogistas dispuestos a ayudarte a encontrar herederos, asesorándote en todo momento y sin cobrarte en ningún caso, pues solo se cobran honorarios al heredero cuando una vez que se tramita la herencia.

 

Tanto si buscas a un heredero, o si necesitas tramitar una herencia (con o sin testamento), no dudes en contactarnos y te asesoramos siempre gratis. ¡Te esperamos!

Heredero universal, heredero único y legatario: diferencias

Heredero universal, heredero único y legatario: diferencias

 

Hay ciertos conceptos jurídicos cuyo nombre puede dar lugar a confusión, como es el caso del heredero universal, el heredero único y el legatario. Es importante diferenciar sus significados para no cometer errores y saber cuál es nuestra posición real en el reparto de la herencia, y así sacar el máximo provecho posible de ella.

 

CONTENIDO

  1. ¿Quién es el heredero universal?
  2. Ser heredero universal no es sinónimo de ser heredero único 
  3. ¿Es mejor ser heredero o legatario?
  4. ¿Cómo tramitar una herencia como heredero o legatario?

¿Quién es el heredero universal?

 

Cuando el heredero es sucesor a título universal, al fallecer una persona, se convierte en sujeto activo y pasivo de las relaciones jurídicas de las que era titular el causante. Es decir, se convierte en responsable de todo lo que quede.

Hay que tener en cuenta que no sólo se heredan los beneficios de la herencia, sino también las deudas, que pasan a ser obligación del heredero. Por ejemplo, si se hereda un inmueble, también  se heredará su hipoteca. Es decir, que la herencia tiene un carácter universal: tanto si se acepta o se rechaza, existe responsabilidad frente a lo bueno, y frente a lo menos bueno.

Una de las opciones para afrontar la parte de las deudas, en muchos casos desconocida, es la posibilidad de aceptar la herencia a beneficio de inventario: si hay deudas, serán liquidadas primero, haciendo uso de los bienes de la masa hereditaria, y después se repartirá la parte sobrante. Es decir, que el heredero no tendrá que responder de las deudas con su propio patrimonio.

 

Ser heredero universal no es sinónimo de ser heredero único

 

Parece, por su propio nombre, que el heredero universal es una persona que, como heredero único, se lleva automáticamente toda la herencia. Sin embargo, ser heredero universal no significa ser heredero excluyente ni único. Por ejemplo, si una persona al fallecer ha nombrado como herederos universales a sus tres hijos y a su cónyuge, los cuatro serían herederos universales. Es decir, los cuatro tienen la misma condición de herederos ante la herencia. Así, heredero universal puede ser una sola persona, pero también cada una de las personas que reciben la herencia en su conjunto. Esto es, los bienes, derechos, obligaciones o deudas que existiesen.

Hay casos, sin embargo, en los que el heredero universal es el heredero único porque es el único sucesor. Un ejemplo de ello serían los casos de herencias yacentes, como puede ser un inmueble que se queda vacío al fallecer su propietario sin que haya conocimiento de quién es su heredero. Si se busca al sucesor, y solo se encuentra a una persona en la línea de sucesión, esta se convertirá en heredero universal y único heredero. Otro caso podría ser una herencia de un hombre que fallece sin mujer e hijos, sin más familiares que un único sobrino, que se convertiría en heredero único.

 

¿Es mejor ser heredero o legatario?

 

Tanto el heredero como el legatario son sucesores. Como acabamos de ver, el primero lo es a título universal, mientras que el legatario lo es a título particular. Esto es: sólo recibirá la parte de la herencia que le haya dejado el testador de forma voluntaria, y en la cuantía que el fallecido hubiera especificado expresamente en el testamento.

En un primer momento, parece que la diferencia no es significativa, pero hay una serie de consecuencias interesantes a tener en cuenta:

  • Por un lado, el legatario no heredará las deudas. Sí hay que tener en cuenta que, a la hora de repartir la herencia, el proceso será el siguiente: primero se descontarán las deudas, en segundo lugar se distribuirá la parte forzosa a los herederos legítimos y ya, por último, los legatarios recibirán su parte correspondiente con lo que quede de la herencia. Por tanto, pese a no hacerse cargo de las deudas de forma directa, su herencia sí puede verse algo reducida, o incluso suprimida, por la liquidación previa de éstas. El heredero, por el contrario, sí heredará las deudas: cuando se termine el reparto, si el saldo es negativo, deberá responder con su propio patrimonio de las deudas que le haya dejado el causante. A menos que recurra, como hemos mencionado antes, a la herencia a beneficio de inventario.
  • Por otro lado, el heredero universal será heredero forzoso por ley, incluso si no consta nombrado en el testamento. Por el contrario, si el legatario no está expresamente especificado en el testamento, no se llevará nada.        

 

  • Si el heredero universal renuncia a su parte de la herencia, ésta irá pasando a los siguientes sucesores, llegando a manos del Estado en última instancia. En el caso del legatario, si éste decide renunciar a su parte, ese legado pasará  a formar parte de la  masa hereditaria en su conjunto.

 

  • El heredero no puede renunciar únicamente a una parte de la herencia, para evitar una deuda, por ejemplo. Sin embargo, el legatario sí podrá aceptar unos bienes y renunciar a otros. Si en una misma herencia, una persona está nombrada como heredero y legatario simultáneamente, podrá renunciar a su posición de heredero o a su posición de legatario.

 

  • En la entrega de los bienes, el legatario debe esperar a recibir sus bienes por parte del heredero o de un partidor designado por el testador al respecto, mientras que el heredero no necesita autorización para ello.

 

Tanto en el caso de los herederos como de los legatarios, pueden ser varias las personas que ostenten ese título frente a una herencia, por lo que serán coherederos. Es decir, si una persona fallecida tuvo dos hijos, ambos serán herederos. Respecto a los legatarios, serán varios si el testador deja una parte de un legado, o varios legados, a cada una de las personas que decide incluir voluntariamente en su testamento.

El causante puede nombrar como herederos a parientes próximos, lejanos, o no parientes. Incluso, a una persona jurídica o a una institución como una ONG, por ejemplo. En el testamento se deberá especificar la forma en que se transmitirá el patrimonio. Además, se tendrán en cuenta todos los detalles del mismo.

Es importante destacar que ambos, tanto heredero como legatario, están en las mismas condiciones en lo que respecta al Impuesto de Sucesiones, y deberán liquidarlo en la cuantía que les corresponda.

testamento, heredero

 

¿Cómo tramitar una herencia como heredero o legatario?

 

Cuando nos enteramos de que nos corresponde una parte de una herencia, en un primer momento parece una gran noticia, un regalo. Sin embargo, existen diversas consecuencias que hay que tener en cuenta para valorar, tanto como heredero o como legatario, si realmente nos conviene aceptar esa herencia, o si por el contrario, nos estaremos encontrando con un quebradero de cabeza.

Es importante acudir siempre a un abogado especialista en herencias, para que nos asesore y nos deje claros todos los puntos de la herencia a tener en cuenta, para que la aceptemos siendo conocedores de los beneficios y obligaciones que estamos recibiendo, especialmente en casos en los que se reparta entre muchos coherederos, el reparto sea complicado, o la masa hereditaria sea importante, entre otros.

Si necesitas tramitar una herencia, puedes solicitarnos asesoramiento y resolveremos tus dudas de forma gratuita siempre. Además, si no sabes cómo afrontar una herencia por el pago del Impuesto de Sucesiones, en Grupo Hereda podemos ofrecerte alternativas para que no tengas que renunciar a ella. No dudes en contactarnos, !Te esperamos!