Herederos a la fuga: ¿Qué ocurre cuando un heredero no aparece para aceptar la herencia?

Herederos a la fuga: ¿Qué ocurre cuando un heredero no aparece para aceptar la herencia?

En numerosas ocasiones, el heredero se niega a aceptar la herencia, ya sea por prudencia, por la existencia de algún conflicto familiar, deudas, o por cualquier otra razón. En otras ocasiones simplemente es complicado encontrarlo ya que vive fuera del país o simplemente se perdió relación con esa persona.

Debemos tener claras estas dos posibles situaciones:

  • En primer lugar, el fallecido ha decidido quienes son los herederos. 
  • En el segundo, la ley determina quiénes están llamados a heredar. 

 

En ambas, los herederos deben aceptar o renunciar a la herencia, para posteriormente comenzar el reparto. 

No son pocas las situaciones que, por problemas familiares, principalmente, algún heredero adopta una actitud pasiva y se niega a acudir a la notaría para indicar su voluntad respecto al testamento. Esto provoca una situación de bloqueo, impidiendo que el resto pueda continuar con el reparto.

El artículo 1.105 del Código Civil establece una herramienta legal para terminar con las herencias que no se solucionan por culpa del heredero, que se niega a firmar la herencia.

Se afirma que cualquier persona con interés en que un heredero acepte o rechace la herencia, puede acudir a un notario. Una vez esta persona acuda allí, puede pedirle al notario que realice una interpretación notarial. En el momento en el que el heredero que se niega a firmar dicha herencia, reciba la interpretación notarial, deberá contestar si la acepta o rechaza.

 

Pongámonos en el caso en el que algún heredero no quiera o no aparezca para la aceptación de la herencia. En ese caso, encontramos dos posibles formas de proceder:

 

1. Vía notarial

La solución que aporta la vía notarial es reunir a herederos, entre los que sumen más del 50% de las cuotas a heredar.

Hay ocasiones en las que nos encontramos ante una herencia, en la cual todos los llamados a heredar han aceptado, pero no se ha comenzado el reparto de los bienes y deudas aún, por ejemplo, por algún tipo de desacuerdo entre ellos.  

En estos casos, existe una comunidad hereditaria en la que cada uno es dueño de un porcentaje de la herencia, pero no tiene atribuidos bienes concretos.

Si uno de estos herederos acepta el requerimiento notarial, pero sigue con su actitud pasiva, ya no es necesario acudir a la vía judicial para conseguir el reparto cuando los herederos se nieguen a realizar la partición de la herencia. 

Si a estos herederos les corresponde más del 50% de la herencia, pueden acudir al notario para desbloquear la situación, solicitando así una persona que realice la partición. En este caso, el contador partidor realizará la partición y podrá ser aprobada por los herederos. Si no la aprueban todos los herederos, será necesaria la aprobación del notario. 

 

2. Vía judicial

Antes de 2015, esta era la única forma de poner solución a la falta de acuerdo o colaboración entre herederos. Con la entrada en vigor de la Ley de Jurisdicción Voluntaria ese año, se permite que el notario solvente este tipo de situaciones a través de los mecanismos anteriormente descritos en la vía notarial. 

En cualquier caso, la vía judicial supone un procedimiento más largo y más costoso. Se trata de un procedimiento de jurisdicción voluntaria: A través de este, se notifica a los herederos que no aparezcan a heredar y se nombra un contador partidor. Una vez esté nombrada esta persona, se procederá a dividir la herencia como si fuera un perito judicial.  Por otro lado, los herederos que no han comparecido, no pueden oponerse al reparto. 

Así lo viene a señalar el artículo 1057.2 del Código Civil: “No habiendo testamento, contador-partidor en él designado o vacante el cargo, el Juez, a petición de herederos y legatarios que representen, al menos, el 50 por 100 del haber hereditario, y con citación de los demás interesados, si su domicilio fuere conocido, podrá nombrar un contador-partidor dativo, según las reglas que la Ley de Enjuiciamiento Civil establece para la designación de Peritos. La partición así realizada requerirá aprobación judicial, salvo confirmación expresa de todos los herederos y legatarios”.

¿Cuáles son las razones principales por las que los herederos no aparecen para aceptar la herencia?

 

  • No quieren saber nada de la herencia porque no tienen una buena relación con sus familiares o porque ya son mayores y no tienen ningún interés.
  • No aparecen porque temen que la herencia pueda tener deudas y deban hacerse cargo de ellas.
  • No aparecen porque no tienen conocimiento de que son herederos o porque se encuentran en otra ciudad o país y no tienen contacto con ningún familiar o amigo.

 

Lo que muchos no conoces: la genealogía sucesoria

 

En este último caso, existe una solución que muchos no conocen, y es la genealogía e investigación sucesoria, que es el estudio y seguimiento de la descendencia de una persona o familia, con el fin de realizar un llamamiento a la sucesión. Únicamente genealogistas especialistas en la búsqueda de herederos conocen de esta labor y logran ayudar a resolver la tramitación de herencias que en principio se encuentran bloqueadas por falta de un heredero. 

En Grupo Hereda, somos abogados especialistas en la tramitación de herencias, con más de 20 años de experiencia. Hemos visto muchos casos en los que un heredero no aparece para aceptar la herencia y ayudamos a nuestros clientes a solucionar el problema con éxito para que la tramitación no se quede bloqueada durante años.

Si te encuentras en alguna situación similar a las anteriores, no dudes en ponerte en contacto con nosotros, estaremos encantados de ayudarte. 

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¿Quién paga las deudas de una vivienda abandonada?

¿Quién paga las deudas de una vivienda abandonada?

En ocasiones, más vale prevenir que curar. Aunque las situaciones que se van a plantear son hipotéticas y no nos estemos refiriendo a ningún caso real en concreto, las deudas generadas en una vivienda por defunción del propietario pueden ser realidades que en un momento u otro pueden afectarte a ti, por lo que es conveniente conocer la forma en la que actuaremos.

Soy un administrador de fincas, un presidente de una comunidad de propietarios o un vecino cualquiera de un pequeño bloque de inmuebles. Uno de los propietarios ha fallecido y nunca nadie vio pasar por allí a sus hijos, cónyuge o posibles herederos. Entonces… ¿quién paga las deudas de una vivienda abandonada por defunción del propietario?

En el mejor de los casos, la vivienda será reclamada por el legítimo sucesor del causante (el fallecido), por lo que no habría demasiado problema. Ahora… ¿qué ocurre si esto no sucede así?

Poniéndonos en una perspectiva positiva, la vivienda, hasta el momento de la defunción, no tenía deudas sin pagar, por lo que se irán acumulando las venideras, lo que puede suponer una ‘ruina’ para una pequeña comunidad. Y sí, este es el mejor de los panoramas. 

Y en la peor de las situaciones, el fallecido fuera un moroso que puede haber fallecido antes de que se iniciara el correspondiente procedimiento judicial. De forma que no solo se irán acumulando las deudas desde la fecha de defunción, sino que también habría que sumarle todas las anteriores, lo que puede llegar a ser un verdadero quebradero de cabeza.

La pregunta del millón (o de la deuda que debe ser resuelta), y a mí, como administrador de fincas, presidente o vecino, ¿quién me paga esta cantidad debida?

¿Existencia o no de herederos?

En estos casos, cambia mucho, en cuanto al nivel de complejidad, poder llegar a conocer si hay posibles y legítimos herederos a que se desconozca la total existencia de los mismos. 

El primer caso puede resultar el más sencillo (aunque no necesariamente en costes y tiempo), o por lo menos el que más claro resulta cuáles son las acciones a llevar a cabo.

Se conoce al heredero

Ante todo y como primera opción, siempre, habría que intentar apostar por resolver el conflicto directamente con la persona en cuestión. Si se ha investigado y se sabe que hay un posible heredero (descendiente, cónyuge o ascendiente), incluso de hasta cuarta generación y las posibilidades de heredar que plantea el artículo 1.006 del Código Civil, y se conoce su paradero, habría que intentar contactar con él y comunicarle la situación.

Aquí se pueden plantear otra serie de obstáculos: 

  • Una vez tramitada la herencia, el heredero puede usar parte de la masa hereditaria para hacer frente a las deudas contraídas con la herencia, sin que tenga que ser pagado de su propio patrimonio.
  • El heredero ni acepta ni rechaza la herencia.
  • El heredero renuncia a la herencia.

Nadie puede obligar a un heredero a aceptar una herencia y pagar las deudas e impuestos correspondientes, por lo que en ese caso, la masa pasaría al siguiente heredero, en orden de prioridad, en caso de haberlo, y si no existiese plantearíamos la siguiente situación. 

No hay herederos o se desconoce su existencia

En este caso, la denuncia se dirigiría contra la herencia yacente del fallecido, sin más datos y sin poder designar otro domicilio más que el del causante de la reclamación.

Este es un proceso que juega en nuestra contra si somos acreedores sobre la deuda de dichas viviendas (como el caso de las comunidades de propietarios), principalmente en tema de tiempo. Se trata de un trámite muy largo, periodo en el que las deudas se seguirán acumulando, o lo que es aún peor, que tú mismo, como vecino, tengas que aumentar considerablemente tu cuota comunitaria para hacerlas frente.

¿Cuáles son los obstáculos a tener en cuenta al denunciar una herencia vacante?

  • Acreditar debidamente el fallecimiento del acusado, ya que sin esta prueba muchos juzgados no aceptan a trámite el caso desde el principio. Esto supone ir al Registro Civil y conseguir la documentación si la hubiere, ya que en algunas zonas o pueblos, estos datos no están informatizados (y más si han pasado algunos años desde el suceso) y tocaría posiblemente esperar, si no es necesario aportar más datos aparte del nombre, apellidos y lugar de defunción.
  • Problemas y tiempo en la ejecución del embargo. Un procedimiento judicial que según algunos informes puede conllevar una media de cinco años.
  • Que algunos okupas entren en la vivienda abandonada, lo que supondría un nuevo trámite judicial. Este es un riesgo muy real en los inmuebles españoles, por lo que cuanto más tiempo pase la vivienda sin un residente, mayor será las posibilidades de poder encontrarse con este problema. 

Existe otra opción a tener en cuenta: el Estado. Luego de realizar la comunicación de herencia vacante en el Boletín Oficial del Estado (BOE), llamando a los herederos a reclamar la vivienda, pasados 365 días el Estado puede adjudicarsela. Este no suele investigar, por lo que es necesario que le llegue una denuncia de un inmueble abandonado, que suele ser recompensado con un 10% de la masa hereditaria.

¡Pero cuidado! no es tan fácil como parece, quien denuncia una vivienda abandonada ante el Estado, debe realizar una investigación exhaustiva con todos los documentos necesarios de fallecimiento que acrediten la inexistencia de herederos y tardar años en recibir la recompensa. Sin embargo, al informar a Grupo Hereda, sólo debes preocuparte por la recompensa pactada pero no debes encargarte de la investigación, ya que contamos con genealogistas sucesorios que a través del estudio de la descendencia de una persona logran dar con el paradero de «ese heredero desconocido» en menos tiempo e incluso agilizar el proceso de tramitación de herencia.

Esto, también, puede ser una fuente de información para muchos vecinos o personas con conocimiento de un inmueble abandonado.


En cualquier caso, todo esto conlleva un esfuerzo en pruebas, tiempo y, sobre todo, dinero que nadie paga y se va acumulando en forma de deudas para todos los propietarios y/o administradores.

Entonces, ¿qué puedo hacer? 

A lo largo del artículo hemos planteado diferentes casos que podrían darse o en los que podría verse envuelto tu comunidad. Algunos son más fáciles de solventar, empezando por aquellos en los que hay un heredero o por lo menos se puede personificar un sujeto que debería pagar las deudas, en caso de no querer renunciar a toda la herencia.

Aquí te planteamos la última de las soluciones, y no por ello la menos importante, de hecho, la más eficiente en cuanto a tiempo: llama a Grupo Hereda. Somos un bufete de abogados especialistas en herencias y expertos en genealogía sucesoria, por lo que hacemos una incansable labor de búsqueda de posibles herederos, hasta que damos con alguno legítimo.

Ofrecemos un Programa de apoyo gratuito a los Administradores de Fincas para casos como los anteriormente mencionados y aseguramos una resolución en un plazo de 3 a 8 meses, muy inferior a cualquier procedimiento judicial en el que podría verse envuelto una comunidad de propietarios. La primera consulta es completamente gratis y es que, ante todo, pensamos en ayudarte, nuestro trabajo no es teórico, sino ofrecer soluciones.

Esperamos que te haya servido de utilidad todo esto, por lo menos para hacerte una idea de lo complejo que pueden llegar a resultar ciertas herencia y procedimientos; además de todo lo que puede acarrear. ¡Esperamos vuestros comentarios sobre los casos que hayáis vivido o visto y estaremos encantado de responderos a cualquier duda que podáis seguir teniendo!

 

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