# La fortuna que se repartió en poco tiempo pero generó pleitos durante 117 años:

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## La verdad detrás de Jarndyce contra Jarndyce

Charles Dickens publicó Bleak House entre marzo de 1852 y septiembre de 1853, y en su centro colocó un pleito hereditario interminable ante el Tribunal de la Cancillería: Jarndyce contra Jarndyce, un caso tan enrevesado que, según el novelista, nadie vivo sabía ya qué significaba. Aunque el pleito es ficticio, el propio Dickens citó en el prefacio casos reales de Cancillería como inspiración, y el que suele identificarse como el principal es el de William Jennens, el "avaro de Acton" [(Wikipedia)](https://en.wikipedia.org/wiki/Jarndyce_and_Jarndyce).

William Jennens nació en 1701, fue ahijado del rey Guillermo III y vivió recluido en Acton Place, en Suffolk, en habitaciones sin amueblar del sótano, con sus criados y sus perros. Había ganado su fortuna prestando dinero a jugadores en los casinos de Londres, de donde le vino su fama de avaro. Murió el 19 de junio de 1798, soltero y sin testamento válido, y era conocido como el "plebeyo más rico de Inglaterra", con una fortuna estimada en dos millones de libras, aunque probablemente rondaba los 1,1 millones [(Wikipedia)](https://en.wikipedia.org/wiki/William_Jennens). La crónica de The Gentleman's Magazine recogió un detalle casi cómico: se encontró en el bolsillo de su abrigo un testamento sellado pero sin firmar, y su criado favorito explicó que Jennens se había dejado las gafas en casa el día que fue al despacho de su abogado para firmarlo, y después se olvidó de hacerlo.

La Cancillería declaró inicialmente heredero a George Augustus William Curzon, descendiente de una tía de Jennens llamada Hester. Cuando este murió joven, su madre pasó la herencia a su segundo hijo, sobre quien se llegó a alegar que era ilegítimo, y los bienes personales se repartieron entre otros familiares cercanos, entre ellos Lady Andover y el conde de Beauchamp [(Wikipedia)](https://en.wikipedia.org/wiki/William_Jennens).

Y aquí viene el dato que desmonta parte de la leyenda. Se suele contar que el caso Jennens duró 117 años, de 1798 a 1915, y que los honorarios legales devoraron la herencia, igual que en la novela [(Heirs & Successes)](https://heirsandsuccesses.com/2016/11/01/bleak-house-intestacy-prolonging-the-agony-of-all-parties/). Sin embargo, según la documentación recogida en la entrada biográfica de Jennens, todo su patrimonio, real y personal, se había distribuido entre sus parientes más cercanos en un plazo relativamente breve tras su muerte; lo que se prolongó durante más de un siglo fueron las reclamaciones de descendientes que se creían herederos, no el reparto del patrimonio. Esa es precisamente la diferencia fundamental con Jarndyce, cuya fortuna sí se consumía en el propio pleito.

La fiebre de reclamaciones fue real. A partir de 1849 se formaron clubes de descendientes de los Jennens y los Jennings, que contrataban agentes para hacer investigación genealógica y presentar demandas, en lugares tan distintos como Birmingham, Nashville, Nuevo Hampshire, Connecticut, Virginia o Irlanda; se calcula que se gastaron más de 100.000 libras en investigación y asesoría legal, y personas sin parentesco alguno, solo por llamarse Jennings, enviaban dinero con la esperanza de repartirse la herencia. Cuando se formaron esos clubes, además, el plazo de prescripción para reclamar la fortuna ya había pasado, salvo que se probara fraude. La última reclamación fracasó en 1915 [(Wikipedia)](https://en.wikipedia.org/wiki/William_Jennens).

### El caso Jennens en resumen

| Dato                             | Detalle                                                                |
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| Fallecimiento de William Jennens | 19 de junio de 1798                                                    |
| Estado civil y testamento        | Soltero; testamento hallado sellado pero sin firmar                    |
| Fortuna estimada                 | Unos 2 millones de libras (probablemente más cerca de 1,1 millones)    |
| Tribunal                         | Cancillería (Court of Chancery)                                        |
| Último fracaso de reclamación    | 1915, tras unos 117 años de reclamaciones                              |
| Obra inspirada                   | Bleak House (1852-1853), de Charles Dickens                            |
| Diferencia con la ficción        | El patrimonio real se repartió pronto; en la novela se agota en costas |

### Preguntas frecuentes

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  <details className="faq-item">
  <summary>¿Es cierto que los honorarios de abogados se comieron la herencia de Jennens?</summary>

Es la versión popular, pero la documentación recogida en su biografía indica que el patrimonio se distribuyó pronto entre sus parientes más cercanos; lo que se alargó fueron las reclamaciones posteriores.

  </details>

<details className="faq-item">
  <summary>¿Por qué murió sin testamento válido si había uno redactado?</summary>

Porque el documento hallado en su abrigo estaba sellado pero sin firmar, y un testamento sin firma no era válido; según su criado, olvidó ir con las gafas a firmarlo.

  </details>

<details className="faq-item">
  <summary>¿Por qué reclamaban personas de Estados Unidos?</summary>

Porque se sostuvo que descendientes de un pariente llamado William Jennings, emigrado a América, serían coherederos, y se formaron clubes de familiares que financiaron reclamaciones.

  </details>

<details className="faq-item">
  <summary>¿Es Jarndyce contra Jarndyce un caso real?</summary>

No, es un pleito ficticio de la novela, aunque muchos estudiosos señalan al caso Jennens como su principal inspiración real.

  </details>

<details className="faq-item">
  <summary>¿Qué lección se suele extraer de este caso?</summary>

Que dejar un testamento sin firmar equivale a no tener testamento, y que las reclamaciones de supuestos herederos pueden prolongarse generaciones aunque el patrimonio ya esté repartido.

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